Hace unos días llega mi hijo hasta mi silla delante del ordenador con sus construcciones desde la habitación donde guarda sus juguetes. Su objetivo estaba claro: "¿juegas conmigo a hacer una torre? A ello nos pusimos. Primero hicimos una buena base con las piezas más grandes del juego sobre las que íbamos poniendo las más pequeñas y hacer la torre más alta que fuéramos capaces. Llegamos a colocar todas las piezas del juego, pero él quería llegar más alto. Empezó a quitar algunas piezas de la parte de abajo para ponerlas arriba. Así la torre sería más alta, luciría más y nosotros quedaríamos como unos constructores brillantes. No llegamos a quitar más de 3 piezas de abajo para hacer la torre más alta cuando se nos vino abajo toda la construcción. Habíamos cometido el error de tocar piezas importantes para sostener el resto y sin las cuales era imposible hacer una torre en condiciones. ¿Sábéis que pasa ahora cuando vamos a hacer una torre? No me deja quitar las piezas de abajo, las más grandes e importantes, porque sabe que sin ellas no hay torre.En Cabeza del Buey hay quien cree tener ideas brillantes con el objetivo de lucir más y han organizado un mercadillo los sábados con un número importante de puestos ambulantes. Creen que han descubierto la pólvora y eso es más antiguo que el hilo negro. Lo que no entiendo es cómo no ven y entienden lo que ya entiende hasta mi hijo de 3 años, que si sacrificas piezas importantes de abajo de la torre con la excusa de llegar más alto, se acabó la torre. Es decir, que si sacrificas días importantes de ventas de nuestro comercio local, se está matando al comercio local. Y aquí no estamos jugando a nada. Aquí no hay solución, aquí cuando la torre se caiga no se puede volver a montar.
El comercio local, que en Cabeza del Buey es un sector mucho mayor que en la gran mayioría de localidades como la nuestra, es una pieza clave, un muro de carga, una piedra angular, que en los tiempos que corren no deberíamos tocar porque corremos el riesgo de echar abajo una buena torre como la nuestra.
A los que cada mañana abren la persiana de su negocio, que tienen experiencia y se juegan lo suyo todos los días, no les han escuchado. Al PSOE, con experiencia de gobierno y que sabe lo que hay, tampoco. A mí quizá no me crean porque dirán que sólo quiero hacerles daño político. Por favor que se lo explique un niño pequeño, que les aseguro que sabe lo que pasa. Por favor, que se lo explique algún familiar cercano de confianza, que alguien tiene que haber con menos ganas de experimentar y más experiencia que contar.


